Masajes en Madrid con rituales orientales: ceremonias que potencian el efecto del masaje

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Si buscas masajes en Madrid con rituales orientales y quieres un servicio de excelencia orientado a la búsqueda del equilibrio y el bienestar personal , estás en el sitio perfecto. Hoy queremos hablarte de la importancia de los rituales como forma de potenciar el efecto relajante de los masajes orientales.

Para nosotros, los orientales, los rituales son importantes: en mi cultura, prácticamente tenemos un ritual para cada pequeño momento del día y, por supuesto, para los grandes acontecimientos de la vida. Los rituales son secuencias de acciones o procedimientos que se realizan siempre de la misma manera, y que terminan por convertirse en una auténtica ceremonia (seguro que has oído hablar de la ceremonia del té…).

Los rituales sirven para marcar los tiempos, pero también para sintonizar de forma más afinada con la actividad a la que sirven. Si te fijas, los rituales sagrados son gestos, palabras, formalidades y acciones que cumplen su papel para conectar a las personas con el verdadero sentido de las cosas. Ahí radica la importancia los rituales orientales aplicados a los masajes: permiten una desconexión total de lo mundano para que conectes con el “yo” y el ahora en esa sesión de autocuidado que te estás regalando a ti mismo.

Pues bien, en Kamiraku no queremos que los masajes en Madrid dejen de lado esta parte tan importante de las terapias orientales… Por eso, mantenemos una serie de rituales orientales (pequeña coreografía, que dirían algunos…) que te permitan sentirte cómodo, desconectar y transitar tranquilamente hacia la consciencia cuando termina el masaje. Y todas nuestras terapeutas los conocen y utilizan para que la experiencia siempre sea igual de agradable…

¡Bienvenido a una experiencia exclusiva de masajes en Madrid!

Masajes en Madrid con rituales orientales: ceremonias que potencian el efecto del masajeIrasshaimase (¡Bienvenido!) Al recibirte en nuestro centro de masajes en Madrid, la cortesía es nuestra tarjeta de presentación. Un ambiente tranquilo y relajado con una elegante y austera decoración zen sale a tu encuentro en un espacio sin ruidos, cuidado y casi secreto.

La temperatura es agradable, la música también y el olor acompaña… Lo que percibimos por los sentidos es importante para ir acomodando nuestro cuerpo y nuestra mente a la experiencia del masaje. Entendemos que entras desde el habitual bullicio de Madrid, así es que te dejamos descansar en nuestra sala si así lo deseas, mientras ultimamos los preparativos en la sala de masajes para que tu experiencia sea óptima.

No temas si es tu primera vez, porque una terapeuta te irá indicando dónde debes dejar tu calzado y tu ropa, y si debes vestirte o no con la ropa cómoda de algodón proporcionada por el centro (masajes tailandés y shiatsu). También te explicará cómo tumbarte y cubrirte, mientras sale para permitir que te desvistas con tranquilidad. Una suave música te recibirá en la sala, donde te podrás tumbar cómodamente en nuestras camillas de gran tamaño, muy estables, sobre una agradable sábana de algodón y con una toalla de uso exclusivo.

La primera parte del ritual de masaje está pensada para que poco a poco te sientas cómodo y te relajes. En función del masaje, el ritual puede consistir en una breve imposición de manos sobre tu cabeza o una respiración profunda, que te solicitará realizar la terapeuta.  Es una forma de sintonizar las frecuencias de quien aplica el masaje y quien lo recibe para que la sesión fluya de la forma prevista.

Durante la sesión, la terapeuta irá pidiéndote que adoptes diferentes posturas con movimientos lentos que permitan hacer una transición pausada de unos a otros. La cadencia de movimientos siempre es la misma, aunque el masaje siempre se personaliza y la terapeuta insistirá en aquellas zonas que note más tensas, contracturadas, etc.

Transitar suavemente a la actividad del día a día

El final del masaje es siempre un momento que, de forma inconsciente, nos ocasiona cierta incomodidad. Es normal tu reacción, no te preocupes. Para que la transición sea paulatina, sentirás que en el masaje se produce una secuencia de movimientos rítmicos, quizá más amplios, que irán señalando que llega el fin del masaje. En nuestro centro de masajes en Madrid, Kamiraku, nadie quitará la música abruptamente ni te dirá que hay otro cliente esperando para alertarte del fin del masaje.

El ritual fin de masaje permite a los clientes volver paulatinamente, sin prisas, a otro estado de consciencia más activo, vestirse y concertar una nueva cita, si así lo desean.

Nuestros masajes en Madrid terminan con un exquisito té de despedida, que te permita disfrutar del momento de relax que sigue al masaje. Te expresamos nuestra gratitud y nos despedimos con un Sayonara (¡Hasta pronto!)

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